viernes, 2 de marzo de 2012

Botitas

Sabés lo que pasa… éramos el amor en ciernes. Fijate, si escribo sobre el asunto de los celos se acaba el asunto de los celos. Fijate, si escribo el asunto de lo bello, se potencia el asunto de lo bello. Amor. No me inmolo más, tené cuidado. No te escribo para tener estilo, no te escribo para ser creativo, escribo para sacarme estos surcos que vienen después de tu cuerpo.

La otra noche llegaste radiante con tus botitas y el vestidito, tu perfume y el pañuelo azul. Volvías de ver a las tortugas gigantes en Costa Rica y de acostarte con un desconocido abajo de un baobab. ¿Qué tendencia destructora hizo que te quedaras? La palangana que juntaba el agua de las goteras se me cayó encima (risas). Cantamos esa canción vieja de rockeros modernos (carcajadas). Acá siempre, en el principio del abismo, quiero que vuelvas. A garchar conmigo, acabar adentro en tus piernas. Que son eso: el opio del toxicómano.

domingo, 22 de enero de 2012

Siesta

abajo del vestido
con el que dormís la siesta
hay una forma sencilla
de cuerpo
apaciguadora
formada
delectable

entre las piernas
y el goce
y el clítoris

debe ser lo más buscado
por los turistas en verano
cuando se aggiornan
las pasiones humanas
cuando los preceptos
se volatilizan

miércoles, 4 de enero de 2012

El Serranito

una literatura sin personas
la responsabilidad se expande
se desvanecen los criterios
goce voraz, goce pendenciero
goce hedonista
duro roce de las partículas establecidas
movimiento de cimientos
una fruición perenne
adosada a las olas
a la arena que se cuela
por los agujeros de las zapatillas
del barro, de la explosión
de la falta de proyectos
del abandono
- ahora es
cuando la dejo para siempre-
una literatura sin personas
del aura
de la métrica alienígena
hagiografías de luces
de cipreses
de motores mecánicos
hablabas de una conexión
humana con lo desvanecido
con las personalidades de los ríos
los motores helicoidales
de tu lengua
ahora braman
despejan las peores dudas
ahora el desengaño
la poesía sin personas

la fallida
la estanca se desvanece
en nombre de otros colores
se desparrama la fuerza
fuerza de gallo
para estallar
fuerza de vida que desenvaina
afinca, construye
acá es donde no pensamos

jueves, 13 de octubre de 2011

Leyendo tu libro de cuentos

Lo voy a decir claramente
deshacer mi clínica
mi tísica aspiración al amor
al ruego
a esa desquiciada forma
de prender fuego
los sillones cómodos
soy el aire que se cierra
en la trémula anhelante
en la garganta
te odio bombón
asimilé toda tu locura
pero no puedo digerirla
me rebota en la sangre
con franqueza suicida
no puedo pensar por vos
no me pidas que viva
en el umbral del clamor
solamente quiero
que desaparezcas.

lunes, 10 de octubre de 2011

Tus piernas son el opio del toxicómano

de tu cuerpo
de mis restos

del temor marcado a andar

a prosperar creciendo
este amor callado que nos une

y nos rechaza con tamaña hilacha

hilacha de Ariadna para secar los platos
hilacha de vida para desmenuzarla

acatar o llegar al fondo del asunto
que es siempre el fondo de tu cuerpo

y mi cama
que es tu casa

¿quién dijo que calmabas
las ansiedades carnívoras?

lo sé, te vuelvo loca
y es como andar, recorrer, impostar
o empezar de cero,
hay que zigzaguear lo perverso
perpetuar el slalom

recorrer la carne y abrazarla

dejar un espacio a las metáforas paganas

noche de cencerro sonando

no voy a callarme porque te amo
y vos no vas a calmar esas ganas
de que duerma al lado tuyo

aunque levantes tu muralla

muralla de distancia
para disimular que te encanto
muralla de silencio
para alarmarme despacio

que me arrodille de vuelta
entre tus piernas
el opio del toxicómano

jueves, 4 de agosto de 2011

Sicilia

La última casa de los incautos
es la melancolía,
se matan de risa cuando no dicen nada
se matan de risa cuando dicen todo,
no conocen la diferencia
entre un pantalón de gimnasia
y una telaraña.
La perra Julia al sol

La franja de un continente
un motociclista elfo
huyendo a toda velocidad
una abertura insinuante
fractura de sed
que teje y mata
estos rastros desunidos
también los abandona
qué cimiento remueve
su paz, si ya están
tercos y se antojan
monstruosos en mis andanzas
este perro me salvó la vida
(no mi psiquiatra)
gracias, corazón
agua de la margen frígida
gracias por irte despacio
ahora sí, la tranquilidad
pasiva y descalza
no me arrastra a nada.

La liberación Julia
sabés, a vos te da el sol
no es puntilloso
no es austero
es tu lomo recalcitrándose al sol
lloviendo sueños que desandan
aterciopelan y braman, Julia
animalito descansador
comedores de cobre
en los palacios infernales
el Hades, tu sol y
la mar en coche.

Una teoría de la poesía:
si no se siente
no lo creo
si no se cree
por algo será
entonces
adelante con las canciones
que anden y se compliquen
como cuarenta lagunas turbias
como vuelos dejados.

A ver, a lo de antes
a lo de escarbar Julia
a lo de deshacerse en la mierda
no de la mierda
eso sería cobardía
y vos sos un animal
y yo soy un hombre
que disfruta del sol
y de las mancha de café con leche.

Un triángulo verde anquilosado
montaraz, diurno de herrumbre turbia
fijate
tal vez cambiás de rumbo, mañana
y saltás en el parque sin pedir perdón.