EN LOS TIEMPOS DE OTROS
Claro: es uno mismo
quien se interna
en los tiempos del otro.
Su prisa, su torpeza
parecerían ajenas y uno
se va volviendo ajeno a la par.
En el tiempo del otro
se vive como en un verso ajeno.
Todo está pero falta
uno, el uno, el nombre.
La propia voluntad.
Rodolfo Fogwill
miércoles, 1 de junio de 2011
miércoles, 25 de mayo de 2011
Plenitud y éxodo
Agua me hice en tu boca
ni río ni laguna
un poco de agua
excedida de tanta carne y huesos
carne y 5 piedras lisas
que usé para El
y su so-ver-vía
huesos y vientitos frescos
pa'chomba
fresquitos para tu virginal
frasquito en el que los gusanos
se alimentan
agüita entre los dientes
mirando tu garganta
sin correr ni asombrarme
tus dientes audaces
dispuestos a morderlo todo
pero ahora
soy la voz que grita en el desierto
enderecen los caminos del señor
y vos andás bautizando
con tus besos otras bocas,
labios y frentes de viejitas
niños
sin poder morder el
agua de tu boca
Martín Sebastián Pérez
Agua me hice en tu boca
ni río ni laguna
un poco de agua
excedida de tanta carne y huesos
carne y 5 piedras lisas
que usé para El
y su so-ver-vía
huesos y vientitos frescos
pa'chomba
fresquitos para tu virginal
frasquito en el que los gusanos
se alimentan
agüita entre los dientes
mirando tu garganta
sin correr ni asombrarme
tus dientes audaces
dispuestos a morderlo todo
pero ahora
soy la voz que grita en el desierto
enderecen los caminos del señor
y vos andás bautizando
con tus besos otras bocas,
labios y frentes de viejitas
niños
sin poder morder el
agua de tu boca
Martín Sebastián Pérez
martes, 24 de mayo de 2011
Julio
Desde que me quitaste
tu cuerpo,
sin saber qué me quitabas,
hay más tiempo
en el cielo
y una mancha de sangre
en el cabo de mi hacha.
Hacho pisando hojas,
me desnudan y bañan
en un patio de estancia.
La vida es una larga
pileta con violetas,
una pileta en forma
de cruz
que se cubría
y que cubría el campo
de violetas.
Ya no grito tu nombre
cuando sueño
que he perdido las botas
o que muero.
Ahora las busco solo
por el suelo
como cuando buscaba
gateando mis soldados.
Y cuando sueño que te vas
no grito
pero salgo a buscarte
y llego tarde
y me enferma tu tiempo.
En el sueño es verano;
la mañana es de invierno.
Héctor Viel Temperley
Desde que me quitaste
tu cuerpo,
sin saber qué me quitabas,
hay más tiempo
en el cielo
y una mancha de sangre
en el cabo de mi hacha.
Hacho pisando hojas,
me desnudan y bañan
en un patio de estancia.
La vida es una larga
pileta con violetas,
una pileta en forma
de cruz
que se cubría
y que cubría el campo
de violetas.
Ya no grito tu nombre
cuando sueño
que he perdido las botas
o que muero.
Ahora las busco solo
por el suelo
como cuando buscaba
gateando mis soldados.
Y cuando sueño que te vas
no grito
pero salgo a buscarte
y llego tarde
y me enferma tu tiempo.
En el sueño es verano;
la mañana es de invierno.
Héctor Viel Temperley
sábado, 27 de noviembre de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
Calac y Polanco
Fuente: http://www.nodo50.org/pretextos/cortazar.html
- Al final no nos invitó a almorzar - dice Polanco recogiendo los libros después de una última selección que consiste en agregar siete u ocho.
Ya están en la puerta llevándose gran parte de mis pertenencias, cuando Calac me larga una mirada al bies y me pregunta:
-¿Y cómo anda el boom, maestro?
-Mejor que nunca -le digo satisfecho de que al fin me hagan una de las grandes preguntas del día-. Nos hemos organizado de la manera más perfecta, partiendo del principio general de llevar a la práctica Las fábulas que a lo largo de estos años urdieron esos intelectuales que tanto se preocupan del porvenir de los demás. Esto no lo publiquen: nos reunimos cada tres meses en hoteles de superlujo, eligiendo cada vez una ciudad diferente en la que podamos organizar nuestras orgías sin llamar la atención. García Márquez, Fuentes, Vargas Llosa, Asturias, Carpentier, y yo (generosamente aceptamos de cuando en cuando a dos o tres más, cuyos nombres me callo para no herir a otros postulantes) discutimos la situación con nuestro gerente general, que nos fue recomendado por Lucky Luciano himself y que tiene certificados de Onassis y de Spiro Agnew. Nuestras acciones están dando dividendos satisfactorios; Feisal nos consulta para lo del petróleo, hemos comprado tierras y propiedades en todas partes, y de cuando en cuando donamos algún premio o algunos derechos de autor por aquello del qué dirán. Yo he agregado otros cinco pisos y dos ascensores a mi suntuosa residencia de verano en Saigon que, como se sabe, no es más que una manera de disimular que de allí estoy a un paso de mi yate en Marsella, que me lleva hasta el castillo que tengo en el sur de Italia y en el cual guardo secuestrada a una chica de quince años (algunos sostienen que es un chico, y me parece bien mantener el suspenso). Con eso y la salud, ya te darás cuenta.
Fuente: http://www.nodo50.org/pretextos/cortazar.html
- Al final no nos invitó a almorzar - dice Polanco recogiendo los libros después de una última selección que consiste en agregar siete u ocho.
Ya están en la puerta llevándose gran parte de mis pertenencias, cuando Calac me larga una mirada al bies y me pregunta:
-¿Y cómo anda el boom, maestro?
-Mejor que nunca -le digo satisfecho de que al fin me hagan una de las grandes preguntas del día-. Nos hemos organizado de la manera más perfecta, partiendo del principio general de llevar a la práctica Las fábulas que a lo largo de estos años urdieron esos intelectuales que tanto se preocupan del porvenir de los demás. Esto no lo publiquen: nos reunimos cada tres meses en hoteles de superlujo, eligiendo cada vez una ciudad diferente en la que podamos organizar nuestras orgías sin llamar la atención. García Márquez, Fuentes, Vargas Llosa, Asturias, Carpentier, y yo (generosamente aceptamos de cuando en cuando a dos o tres más, cuyos nombres me callo para no herir a otros postulantes) discutimos la situación con nuestro gerente general, que nos fue recomendado por Lucky Luciano himself y que tiene certificados de Onassis y de Spiro Agnew. Nuestras acciones están dando dividendos satisfactorios; Feisal nos consulta para lo del petróleo, hemos comprado tierras y propiedades en todas partes, y de cuando en cuando donamos algún premio o algunos derechos de autor por aquello del qué dirán. Yo he agregado otros cinco pisos y dos ascensores a mi suntuosa residencia de verano en Saigon que, como se sabe, no es más que una manera de disimular que de allí estoy a un paso de mi yate en Marsella, que me lleva hasta el castillo que tengo en el sur de Italia y en el cual guardo secuestrada a una chica de quince años (algunos sostienen que es un chico, y me parece bien mantener el suspenso). Con eso y la salud, ya te darás cuenta.
miércoles, 3 de marzo de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
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